Con la llegada del mes de abril en Andalucía comienza un periodo de gran actividad social y cultural, marcado por las ferias y romerías. Son días en los que aumentan las caminatas, las largas horas de pie y el uso de calzado diferente al habitual.
Aunque no siempre se le da importancia, los pies son una de las partes del cuerpo que más sufren durante estas fechas.
En poco tiempo, los pies pasan de la rutina habitual a tener que soportar situaciones de mayor exigencia, con muchas horas de pie o caminando, superficies duras o irregulares y el uso de un calzado que en ocasiones no es el habitual o no ofrece la misma sujeción. A esto se suma el aumento de la temperatura y, en muchos casos, un menor descanso diario.
Este cambio brusco de actividad puede provocar pequeñas sobrecargas que, aunque al principio pueden parecer leves, con el paso de los días pueden terminar generando molestias o incluso lesiones.
Problemas más frecuentes en estas fechas
Durante este tipo de celebraciones, es habitual que aparezcan determinadas alteraciones en los pies:
- Ampollas y rozaduras, provocadas por el roce continuado del calzado
- Dolor en la planta del pie o talón, asociado a la sobrecarga por estar mucho tiempo de pie o caminar más de lo habitual
- Inflamación y sensación de cansancio, especialmente al final del día
- Molestias en uñas, que pueden oscurecerse o doler por el impacto repetido
- Empeoramiento de problemas previos, como juanetes o callosidades
Uno de los elementos que más influye en la aparición de estas molestias es el cambio de calzado. Es habitual utilizar zapatos más formales o algunos que no siempre ofrecen la misma sujeción o amortiguación que el calzado habitual.
A esto se suma el incremento del tiempo de actividad que no permite un descanso adecuado para los pies, lo que favorece la aparición de sobrecargas.
Escuchar las señales del pie
Las molestias en los pies no deben considerarse normales si se mantienen en el tiempo ya que son señales de que están soportando un esfuerzo superior al habitual.
Prestar atención a los síntomas puede ayudar a evitar que pequeñas molestias evolucionen a problemas más persistentes.
Disfrutar de estas celebraciones no está reñido con el cuidado de la salud podológica. Estos días, utiliza calzado cómodo, mantén una buena hidratación de la piel y no ignores el dolor o las molestias. Una revisión a tiempo con tu podólogo de confianza te ayudará a seguir disfrutando.