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Podólogos de Andalucía alertan del aumento de hongos y otras alteraciones en las uñas de los pies en verano debido al uso continuado de esmaltes

Jun 18, 2026 | Blog, Noticias

  • El Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía recomienda retirar periódicamente el esmalte, especialmente el permanente o semipermanente, para detectar posibles problemas que pueden pasar desapercibidos.
  • Coloración amarillenta, manchas blanquecinas, cambios en el grosor, deformidades o pequeñas zonas oscuras pueden ser indicativos de infecciones por hongos, microtraumatismos provocados por el calzado o lesiones que requieren valoración profesional son algunos de los primeros signos que hay que vigilar.

 

Sevilla, 18 de junio de 2026.  Con la llegada del verano aumenta el uso de esmaltes en las uñas de los pies, especialmente de tratamientos permanentes y semipermanentes, con el fin de mantener una apariencia cuidada durante semanas. Sin embargo, el Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía (COPOAN) advierte de que esta práctica, cuando se prolonga de forma continuada durante meses, puede provocar que diferentes alteraciones ungueales pasen desapercibidas hasta encontrarse en fases más avanzadas.

Los especialistas sanitarios del pie recuerdan que durante la época estival se incrementan las consultas relacionadas con hongos, traumatismos, desprendimientos parciales de la uña y cambios de coloración que, en muchos casos, no son detectados a tiempo porque permanecen ocultos bajo capas de esmalte.

“La principal preocupación no es el esmalte en sí, sino permanecer largos periodos sin observar el estado real de la uña. Cuando la uña permanece cubierta durante semanas o meses, resulta más difícil detectar los primeros signos de una alteración y actuar de forma precoz”, explica Rosario Correa, presidenta del COPOAN. En este sentido, desde la organización, aconsejan aprovechar las semanas previas al verano para que el podólogo pueda valorar el estado de las uñas, especialmente antes de iniciar el uso de esmaltes permanentes o semipermanentes, con el fin de poder detectar cualquier alteración ungueal.

Desde el Colegio andaluz también recuerdan que los esmaltes comercializados como ‘ecológicos’, ‘naturales’ o ‘libres de tóxicos’ no eximen de la necesidad de revisar periódicamente el estado de las uñas. Aunque algunos de estos productos eliminan determinados componentes químicos presentes en los esmaltes convencionales, siguen cubriendo la superficie ungueal e impidiendo observar posibles cambios de color, textura o grosor. «Existe la falsa percepción de que los esmaltes ecológicos permiten un uso continuado sin necesidad de descanso. Sin embargo, la recomendación es la misma que para cualquier otro esmalte», afirma Correa.

Los podólogos recuerdan que las uñas de los pies pueden reflejar distintos problemas de salud podológica. Una coloración amarillenta, manchas blanquecinas, cambios en el grosor, deformidades o pequeñas zonas oscuras pueden ser indicativos de infecciones por hongos, microtraumatismos provocados por el calzado o lesiones que requieren valoración profesional. Detectar estas señales de forma tardía puede complicar el tratamiento y prolongar la recuperación. En el caso de las infecciones por hongos, por ejemplo, un diagnóstico precoz permite actuar cuando la afectación todavía es limitada, mientras que una evolución prolongada puede provocar que la infección se extienda a una mayor superficie de la uña, aumentando el tiempo necesario para su tratamiento. Del mismo modo, pequeños traumatismos repetidos por el uso de calzado inadecuado pueden derivar en desprendimientos parciales de la uña o alteraciones permanentes de su crecimiento si no se identifican a tiempo.

Precaución con los esmaltes permanentes y semipermanentes

 Desde el colegio profesional andaluz señalan que los esmaltes permanentes y semipermanentes requieren una atención especial, ya que su duración prolongada reduce la frecuencia con la que se inspecciona la uña. Además, una retirada inadecuada o el limado excesivo de la superficie ungueal pueden favorecer el debilitamiento de la lámina de la uña y aumentar su fragilidad.

A ello se suma que durante el verano los pies están más expuestos a factores que favorecen determinados problemas, como el calor, la humedad, las piscinas, las duchas compartidas o el uso continuado de calzado cerrado durante los desplazamientos vacacionales. Por este motivo, los podólogos andaluces recomiendan evitar encadenar aplicaciones de esmalte de forma indefinida y dejar periodos de descanso en los que la uña permanezca sin cubrir.

Recomendaciones podológicas para un verano saludable

 El Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía aconseja:

  • Retirar periódicamente el esmalte para revisar el estado de las uñas.
  • Observar posibles cambios de color, grosor o textura.
  • Acudir al podólogo ante cualquier alteración persistente.
  • Evitar arrancar o manipular uñas dañadas.
  • Realizar la retirada de esmaltes permanentes y semipermanentes siguiendo las recomendaciones adecuadas.
  • Mantener una correcta higiene y secado de los pies, especialmente tras acudir a piscinas, playas o instalaciones deportivas.

Desde el Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía recuerdan que una simple revisión visual periódica puede permitir detectar de forma temprana muchas patologías y evitar complicaciones posteriores.

 

 

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