Cuando se piensa en la labor del podólogo, a menudo se asocia exclusivamente al tratamiento conservador de las patologías del pie: quiropodia, estudios de la pisada, ortesis o tratamiento de lesiones cutáneas y ungueales. Sin embargo, la podología es una disciplina sanitaria mucho más amplia, que incluye también el abordaje quirúrgico de determinadas afecciones del pie.
La cirugía podológica forma parte de la formación universitaria del podólogo, lo que garantiza que está capacitado y cualificado para su indicación, planificación y ejecución en los casos en los que está clínicamente indicado.
¿En qué consiste la cirugía podológica?
La cirugía podológica engloba principalmente procedimientos de cirugía en pie y tobillo, realizados habitualmente con anestesia local o loco-regional.
Entre las intervenciones más frecuentes se encuentran:
- Cirugía de la uña encarnada (onicocriptosis)
- Corrección de alteraciones ungueales
- Extirpación de lesiones cutáneas benignas
- Tratamiento quirúrgico de helomas dolorosos de repetición
- Intervenciones sobre partes blandas del pie
- Dedos en garra y/o martillo
- Hallus abducctus valgus (juanetes)
- Metatarsalgias
- Exostectomías, digitales, cuneanas, astragalinas, calcáneas, etc…
Se trata de procedimientos orientados a resolver de forma definitiva determinadas patologías que afectan al confort y la funcionalidad del paciente.
La capacitación específica del podólogo en la anatomía y biomecánica del pie supone un valor añadido en el abordaje quirúrgico de estas patologías. Este conocimiento especializado permite una indicación adecuada de la cirugía, así como la selección de la técnica más apropiada en cada caso.
En la mayoría de los casos se realizan de forma ambulatoria, con anestesia local y un control clínico estricto, lo que contribuye a la seguridad del paciente.
No todas las patologías del pie requieren tratamiento quirúrgico. Por ello, es fundamental una valoración individualizada por parte del podólogo, quien determinará si la cirugía es la opción más adecuada o si existen alternativas conservadoras eficaces.
Este proceso de decisión clínica forma parte de la responsabilidad profesional del podólogo, basada en su formación y experiencia.
Una competencia dentro de la podología
La cirugía podológica no es algo independiente o separado del resto de tratamientos del pie, sino que forma parte del enfoque global que los podólogos utilizan para cuidar la salud podal de los pacientes. Junto con los tratamientos ortopédicos, el estudio de la pisada y los cuidados de la piel y las uñas, es una herramienta más para ofrecer una atención completa.
La cirugía en podología es una competencia profesional que se apoya en una formación universitaria específica y en una preparación clínica adecuada, lo que permite realizarla de forma segura dentro del ámbito sanitario correspondiente.