Con la llegada del verano, los pies quedan más expuestos al calor, la humedad, el uso de calzado abierto y el cambio de actividad diaria. Desde COPOAN, queremos recordar que es un buen momento para cuidarlos de forma específica y prevenir problemas frecuentes en esta época del año.
En este blog, te dejamos algunos consejos básicos para preparar los pies de cara al verano y prevenir la aparición de las alteraciones más frecuentes durante los meses de calor.
1.Acude a una revisión previa del estado de tus pies
Antes del verano es recomendable observar el estado general de los pies. Durezas, grietas, sequedad o cambios en las uñas pueden empeorar con el calor y el uso de calzado abierto por lo que acudir a una revisión con tu podólogo de confianza te ayudará a detectar y tratar a tiempo cualquier alteración.
2.Hidrátalos diariamente
La piel de los pies tiende a secarse más en verano por lo que es importante utilizar crema hidratante específica a diario para prevenir grietas y mantener la piel flexible.
3.Corta las uñas correctamente
Las uñas deben cortarse de forma recta y sin excesos en los laterales, ayudando a prevenir las uñas encarnadas.
4.Utiliza calzado adecuado
Es importante elegir un calzado cómodo, transpirable y con buena sujeción. Utilizar continuamente chanclas planas y sin sujeción puede favorecer molestias y sobrecargas.
5.Usa protección en zonas públicas
Con la llegada del verano comienza la época de piscinas, duchas y vestuarios compartidos, lugares en los que aumenta el riesgo de infecciones , hongos, verrugas, etc... El uso de chanclas es fundamental para prevenir su aparición.
6.Seca cuidadosamente
Después de la ducha o el baño, es importante secar bien entre los dedos para evitar la aparición de hongos o irritaciones.
7.Presta atención al sudor
Con la llegada del calor aumenta la sudoración por lo que mantener los pies limpios y secos y usar calcetines transpirables ayuda a prevenir el mal olor y las infecciones.
8.Evita caminar descalzo
Caminar descalzo en superficies duras o muy calientes puede provocar lesiones o sobrecargas. Es preferible usar calzado adecuado incluso en casa.
El cambio de estación es una oportunidad para revisar la salud de los pies y adoptar rutinas de cuidado que eviten problemas durante los meses de calor.