¿Sabías que la ortoprótesis es una de las ramas más importantes y técnicas de la Podología actual?
Gracias a los tratamientos ortoprotésicos, el podólogo no solo trata patologías del pie, sino que también ayuda a mejorar la función del aparato locomotor en su conjunto, mejorando la forma en la que caminamos y soportamos el peso corporal.
En Podología, el término ortoprótesis se refiere a los dispositivos personalizados diseñados para corregir, compensar o proteger las estructuras del pie y del miembro inferior. Los más comunes son:
- Plantillas personalizadas, que modifican o mejoran la distribución de cargas y la mecánica del pie.
- Órtesis de silicona, utilizadas para proteger el antepié y/o corregir deformidades.
- Prótesis parciales o complementarias, para amputaciones o deformidades funcional y/o anatómica.
Cada uno de estos dispositivos se elabora a medida tras un estudio biomecánico exhaustivo, realizado por un podólogo, en el que se analizan la marcha, la postura y la función muscular.
En este sentido, las ortoprótesis podológicas son fundamentales para:
- Corregir alteraciones biomecánicas que afectan la marcha.
- Distribuir de forma equilibrada las presiones sobre la planta del pie.
- Reducir el dolor y la fatiga derivados de patologías musculoesqueléticas.
- Prevenir lesiones en deportistas o en personas con pisadas inestables.
- Tratamiento de amputaciones para la reducción de las limitaciones funcionales.
Más allá de su función correctora, estos dispositivos son también una herramienta preventiva que contribuye al bienestar general.
El podólogo es el profesional sanitario cualificado para prescribir, diseñar y fabricar ortoprótesis destinadas al pie y a su relación con la pierna. En este ámbito, su papel es esencial, en primer lugar, para evaluar la forma del pie, la marcha y la pisada. A continuación, para diagnosticar alteraciones que pueden beneficiarse de un tratamiento ortoprotésico. El siguiente paso es diseñar y elaborar dispositivos a medida (como plantillas, prótesis digitales o de silicona). Y, por último, realizar el seguimiento necesario para ajustar el tratamiento ortoprotésico y asegurar su eficacia y comodidad.
El trabajo del podólogo no se basa solo en aliviar el dolor, sino en prevenir problemas futuros y promover una movilidad saludable a lo largo de toda la vida.
Desde el Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía, recordamos la importancia de acudir al podólogo ante cualquier molestia. La atención especializada es clave para poder disfrutar de salud podológica y mejorar la calidad de vida.